Figura icónica de toro bravo, realizada en chapa de metal con silueta negra y perfil robusto, emulando los famosos toros publicitarios de la marca Osborne, símbolo cultural de España.
Datación: Segunda mitad del siglo XX; esta pieza representa la adaptación a pequeña escala de un monumento publicitario que ha trascendido su propósito original para convertirse en un emblema nacional y un objeto de coleccionismo.
Este envase cilíndrico de Cola-Cao es un icono de la memoria visual española y un "alimento completo" que nutrió a varias generaciones desde 1945. Su litografía clásica de recolectores bajo cocoteros posee hoy un gran valor antropológico, conservando además la pátina original y trazas de su contenido primigenio como una auténtica cápsula del tiempo de mediados del siglo XX.
Lo que hace a este ejemplar excepcional para nuestro museo es su tapa superior. En lugar de la marca principal, presenta el grabado de "Nictocao". Este fue un producto hermano lanzado por Nutrexpa para consumo nocturno que no alcanzó la misma longevidad que el Cola-Cao original. La presencia de esta tapa en el bote clásico es un testimonio directo de las estrategias de "publicidad cruzada" de la época, donde la marca utilizaba su producto estrella para dar a conocer sus nuevas creaciones al público familiar.
Datación: Circa 1955-1962.
Colección de figuras pertenecientes a la primera etapa iconográfica de la marca. Estas piezas, que incluyen la versión original con lanza y versiones con cabello, son iconos del diseño publicitario español de los años 60. Representan el inicio del coleccionismo promocional en la cultura de consumo familiar de la época.
Datación: Años 60 (ca. 1961-1969).
"Somos los Conguitos..."
Esta pieza de hojalata litografiada es un vestigio del lujo madrileño de principios del siglo XX. Producida por la mítica firma de Crótido de Simón, su diseño "japonista" con aves y flores de cerezo evoca el exotismo de la época.
En su tapa, las siglas C. de S.M. revelan su linaje: la marca era Proveedora de la Casa de Su Majestad Alfonso XIII. Tras la llegada de la República en 1931, estos emblemas reales fueron prohibidos, lo que convierte a esta lata en una cápsula del tiempo de la España monárquica.
Pieza original conservada con su pátina histórica de óxido y memoria.
Periodo: 1914 – 1931 (Época de Alfonso XIII).
Mascota icónica de Cafés La Estrella, marca fundada por José Gómez Tejedor. Esta figura representa un grano de café con rasgos humanos, brazos y piernas filiformes, y su característico sombrero canotier. Fue un elemento clave en la publicidad de la época, regalado frecuentemente en las tiendas para fidelizar a las familias. Es un símbolo de la modernización del marketing español y un objeto de culto para coleccionistas de memorabilia publicitaria.
Datación: Años 60 (ca. 1961-1969).
"¡Vamos chicos, al tostadero!" Cafés La Estrella - Años 60
Mascota promocional fabricada en plástico policromado. Representa una galleta redonda troquelada con el nombre "DORADITA", caracterizada con rasgos humanos y actitud dinámica. Es un exponente del coleccionismo publicitario de la "época dorada" de la industria alimentaria española.
Datación: Años 90 (ca. 1990-1995).
"Artiach: Marbú Dorada"
Creados en 1964 por los hermanos Moro, marcaban el fin de la jornada infantil en TVE a las 20:30 en invierno y a las 21:00 en verano, convirtiendo su canción en un rito diario para millones de niños en España y Latinoamérica.
Este popular preparado de la empresa valenciana Mandarín se convirtió en un icono gracias a su estética oriental y su bajo precio. Sus famosas figuras de goma, como las que ves aquí, se conseguían mediante el canje de cupones acumulables o como regalo directo por la compra de varios sobres del producto.
Las piezas no solo eran juguetes, sino una ingeniosa estrategia de marketing que decoró las cocinas de toda España. Al coleccionarlas, las familias reforzaban su fidelidad a una marca que prometía "un postre de lujo por muy poco dinero", convirtiendo un simple flan en un recuerdo imborrable de la posguerra.
Datación: (1950-1970)
Presentamos un set de colección excepcional de finales de los años 50, compuesto por tres pastillas de jabón de tocador en su estuche original. Esta edición conmemora el prestigio internacional de la marca, destacando su papel como jurado en la Exposición Universal de Bruselas de 1958.
Detalles de la pieza:
Formato: 3 unidades de 25 gramos cada una, con envoltorio original e Impuesto de Lujo "A Metálico" impreso.
Estado: Excelente conservación vintage, manteniendo la nitidez de su icónica gráfica amarilla y marrón.
Datación: Circa 1958-1960.
Este conjunto de finales de los años 60 es un testimonio del auge del diseño industrial aplicado al hogar en España. Los tarros de cristal serigrafiados y el azucarero de cerámica a juego forman parte de las exitosas campañas de fidelización de la marca. Con su estética minimalista en blanco y marrón, estas piezas no solo servían como envases, sino que fueron diseñadas para integrarse permanentemente en la vajilla diaria de las familias, convirtiendo un producto de consumo en un objeto decorativo y funcional.
Datación: c. 1965 – 1975.
Par de envases vintage de Norit que conservan la icónica litografía del borreguito y los reversos con instrucciones para fibras de la época (Tergal, Nylon) junto a la estética fotográfica de los años 60. Una pieza clave de arqueología comercial que ilustra la evolución del diseño gráfico y la vida cotidiana del siglo pasado.
Datación: Circa 1965 - 1970
Esta delicada caja de polvos de la Parfumerie Lubin es un ejemplo magistral del diseño Art Nouveau. Su intrincada ilustración floral, con formas orgánicas y líneas sinuosas, captura la esencia de la estética que definió el cambio de siglo. El icónico logotipo central completa una pieza que fusiona arte y cosmética.
Datación: Circa 1895-1905
Esta caja de polvo facial de Myrurgia, de principios del siglo XX, es un hito del diseño cosmético que fusiona tradición y modernidad. Su motivo central, una ilustración de la "maja" con mantilla y vestido rojo vibrante, captura la esencia de la mujer española elegante y sofisticada.
El fondo presenta una atractiva estética ecléctica, donde la influencia oriental de los grabados japoneses se combina con la incipiente geometría del Art Déco. La tipografía caligráfica con el nombre "polvos maja" subraya una fuerte identidad visual orientada a la exportación, convirtiendo a la pieza en un ejemplo de diplomacia cultural que comercializaba la imagen de España.
Datación: Circa 1918-1925