Esta plancha de madera y metal, adquirida en Portugal y cuidadosamente restaurada, es un testimonio de la funcionalidad y el diseño de épocas pasadas. Sus uniones de madera realzan la belleza artesanal de una pieza que combina durabilidad con una estética rústica y auténtica, siglo xx
Pieza artesanal de madera maciza, utilizada históricamente para hilar fibras naturales de forma manual.
Un objeto cargado de tradición, belleza funcional y el saber hacer de los antiguos oficios textiles.
Finales siglo XIX principios del Xx.
Plancha doméstica de funcionamiento a gasolina, acompañada de su cargador original de latón, utilizada antes de la generalización de la electricidad en los hogares. Este tipo de piezas combina ingeniería práctica y diseño funcional, y fue habitual en cocinas y talleres.
Se data de finales del siglo XIX – primeras décadas del siglo XX, como testimonio del tránsito hacia la modernidad en la vida cotidiana.
Esta robusta pieza de fundición permitía un planchado continuo gracias a su compartimento interno para brasas y orificios de ventilación. Un ingenio doméstico que transformó el calor del fuego en la elegancia del vestir cotidiano.
Datación:1850 - 1900.
Este modelo especializado destaca por su chimenea frontal, diseñada para desviar el humo de las brasas y proteger las telas más delicadas. Su mango de madera torneada aislaba el calor, permitiendo al artesano trabajar con precisión y seguridad durante largas jornadas.
Datación: Finales del Siglo XIX – Principios del Siglo XX (c. 1880 - 1920).
Este modelo de hierro fundido destaca por sus chimeneas laterales en forma de arco, diseñadas para optimizar la combustión del carbón interno. Una pieza clave de la economía doméstica que permitía un planchado prolongado y uniforme.
Datación: Segunda mitad del Siglo XIX (c. 1860 - 1890).
Esta singular pieza destaca por su pestillo en forma de ave, que servía para asegurar la tapa mientras se planchaba. Es un ejemplo perfecto de cómo los objetos funcionales del hogar incorporaban elementos ornamentales de la cultura popular.
Datación: Finales del siglo XIX – Principios del XX (c. 1890 - 1920).
Este modelo de alta presión revolucionó el trabajo en tintorerías gracias a su sistema de vaporización interna para acabados impecables. Su estructura robusta y base niquelada reflejan el salto tecnológico hacia la modernización del cuidado textil a gran escala.
Datación: Mediados del Siglo XX (c. 1950 - 1970).
Plancha hispanoamericana de aluminio con depósito de brasas, diseñada para ser más ligera y eficiente que las versiones de hierro. Su estructura con ventilación lateral y mango aislante facilitaba el uso doméstico al democratizarse este metal.
Datación: Mediados del siglo XX (c. 1940 – 1960).
Robusta pieza de acero con cámara interna para brasas, caracterizada por su cierre superior de pestillo giratorio y chimenea perimetral dentada para la evacuación de humos. Su diseño prioriza la retención prolongada del calor y la durabilidad, contando con un asa ergonómica de madera sobre soportes de acero remachados.
Datación: Finales del siglo XIX – Principios del siglo XX (c. 1890 – 1930).
Esta pequeña pieza de hierro fundido con relieves ornamentales se utilizaba para planchar zonas delicadas como el ala de los bombines. Funcionaba mediante una "pastilla" o núcleo de hierro que, tras calentarse al fuego, se introducía en su interior para proporcionar calor constante sin ensuciar el tejido con ceniza.
Datación: Finales del siglo XIX (c. 1870 – 1900).
Ingenioso dispositivo de Filadelfia diseñado para crear pliegues mediante rodillos acanalados y una base de hierro fundido que albergaba una pastilla térmica en su interior. El sistema permitía marcar tejidos con precisión mecánica, facilitando la confección de volantes y detalles textiles complejos de la época.
Datación: Último cuarto del siglo XIX (c. 1870 – 1890).
Modelo de transición que sustituye el calor por combustión por una resistencia interna alimentada mediante conexión de doble clavija trasera. Destaca su base de acero pulido y un mango de madera torneada diseñado para aislar el calor y mejorar el agarre durante el uso.
Datación: Primer tercio del siglo XX (c. 1910 – 1930).
Utensilio doméstico de hierro pesado con depósito interno para brasas; destaca por su chimenea frontal o "cañón" diseñada para evacuar el humo hacia adelante y evitar manchas en la ropa, además de contar con un protector térmico curvo bajo el mango de madera.
Datación: Finales del siglo XIX o principios del XX; este modelo representa la evolución tecnológica de las planchas antes de la electrificación, siendo una pieza robusta fabricada habitualmente en las grandes fundiciones europeas de la época.
Este conjunto de planchas macizas en su soporte original testimonia la laboriosidad del hogar antes de la electricidad. Una pieza de finales del siglo XIX que une la robustez del hierro fundido con la calidez de la carpintería artesanal.
Datación: Entre 1890 - 1920.
Estuche de viaje con útiles de costura decorados en granate y motivos florales. Incluye la etiqueta de Skangallerie (Art & Antiques), lo que vincula la pieza al circuito de comercio de objetos de lujo y coleccionismo europeo.
Datación: Primer tercio del siglo XX; un ejemplo de la sofisticación en los accesorios femeninos, conservado como objeto de vitrina por su valor estético y manufactura artesanal.
Conjunto de costura de lujo compuesto por un dedal, cinta métrica con emblema de grulla y tijeras "cigüeña", todas piezas chapadas en oro de 24 quilates según indica su firma.
Datación: Último tercio del siglo XX; un set de alta gama que combina la funcionalidad con el diseño ornamental clásico, muy popular en la mercería técnica de calidad.
Herramienta profesional de gran formato forjada a mano, caracterizada por sus robustas hojas de acero y ojos asimétricos para facilitar el brazo de palanca. Su diseño industrial está orientado al corte preciso de paños gruesos y tejidos pesados en talleres de sastrería tradicional.
Datación: Finales del siglo XIX (c. 1870 – 1900)